Waldo Fabio Peñaloza
noviembre 8, 2010 | Categoría: TestimoniosLa experiencia vivida y trabajada en nuestro módulo de funbolíderes fue algo tan especial y extraña que no tengo la capacidad de describir en una sola palabra, lo que sí se podría señalar es que los sentimientos encontrados nos llevó a vivir un mundo lleno de emociones y esperanzas donde cada uno aprendió a defender sus posiciones e ideas en base al respeto y la libertad.
También fuimos testigos del cambio de cada uno de nosotros, sentíamos que el corazón de cada uno empezaba a latir con más fuerza, a tal punto que nos preocupamos y pensábamos que era eso que nos inquietaba tanto; descubrimos que se creó una magia tan especial con tanta energía que no podíamos controlarla, se llamaba Funbolitis.
Los síntomas de esta enfermedad era que cada vez te daba ganas de conocer más, de compartir más, de buscar cada día una nueva forma de vivir y ver la vida pero siempre pensando en nuestro país. Es por ello, que me quedo sumamente agradecido por la maravillosa experiencia vivida, que no hubiera sido posible sin la participación colaborativa de cada uno de los docentes, del staff de apoyo y todo ese conjunto que trabaja por detrás, por tanto, deseo al Programa mucha energía para que puedan hacer latir con más fuerza más corazones para que nuestro país busque cada vez un camino con mayor luz.
Estos nuevos funbolíderes encontramos un compromiso de SUBIR para SERVIR, haciendo de esta idea sea el impulso para seguir luchando sin desmoronarnos en el camino. “Con un compromiso con buenas vibras podemos cambiar el mundo”.









